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JS Arquitectura Técnica & Acústica

Acerca del blog

Se crea este espacio como lugar donde expresar, comentar y opinar sobre el sector de la acústica en particular y la edificación en general, poniendo especial énfasis en la libre opinión.

Cumplimiento normativo para bares y restaurantes en Andalucía

Uncategorised Posted on 16 Jul, 2020 10:03:43

Son muchas las dudas que aún se plantean acerca de lo que debe cumplir un bar o restaurante tipificado como “actividad tipo 1” en el Decreto 6/2012 por el que se aprueba el Reglamento para la Protección contra la Contaminación Acústica en Andalucía, vigente desde 2.012 en todo el territorio.

Esta normativa, si bien observamos que aún no se aplica rigurosamente en todos lugares de la comunidad autónoma, cada vez cuenta con un mayor nivel de atención, no solo por la exigencia de unas administraciones cada vez más preparadas, sino por la demanda de los ciudadanos de un descanso justo y de la preservación de sus propios derechos. Por ello se hace a continuación un repaso de aquellos puntos de la normativa que deben cumplir de manera básica los bares y restaurantes sin música, autorizados a generar niveles menores de 85 dBA.

  • Aislamiento acústico: Todos los establecimientos con licencia posterior a la vigencia del citado Decreto deben contar con un aislamiento acústico hacia los espacios protegidos con los que colinda, por ejemplo, en el caso de que la actividad tenga una vivienda u espacios de ofician arriba o en cualquiera de sus laterales como espacio medianero. En el caso de los bares y restaurantes, el aislamiento acústico debe ser al menos de 60 dBA respectos a esos espacios colindantes. Para conseguir este nivel de aislamiento acústico es necesario aislar tanto el techo como las paredes del establecimiento. Al aislar también las paredes se limita la transmisión que pueda llegar a través de los paramentos a los espacios colindantes y, es por ello que aislar únicamente el techo no es recomendable ya que, dependiendo de la configuración y la estructura del local, puede no ser suficiente para garantizar el aislamiento requerido.
  • Aislamiento a ruido de impacto: Seguro que todos hemos notado alguna vez el arrastre de sillas o el ruido de los tacones sobre el piso inferior o superior. Lo mismo ocurre en las actividades, donde además de estos ruidos, hay que añadir el propio de la carga y descarga de mercancías que puede llegar a ser molesto y que viaja a través de la estructura del edificio. En este aspecto la normativa limita a 40 dB en horario diurno (entre las 07:00 y las 23:00 horas) y a 35 dB en horario nocturno (entre las 23:00 y las 07:00 horas) el ruido de impactos. Para aislar este tipo de ruidos es necesario tratar el suelo de la actividad mediante materiales con alto grado de amortiguación, siendo múltiples las opciones existentes en el mercado tanto en espesor (para aquellos casos en los que se cuente con poca altura libre) como en precios.
  • Límites admisibles de ruido: Estos límites admisibles de ruido se centran en garantizar que a los espacios colindantes (las viviendas, oficinas u otros espacios protegidos) no llega el ruido producido por los distintos focos sonoros del local, donde se incluyen las instalaciones de climatización, ventilación, electrodomésticos, etc. Estos límites se dividen en 2:
    • Niveles de ruido transmitido a recinto colindante: Por un lado se tiene el nivel que transmiten todos los focos sonoros instalados en la actividad al interior de los espacios protegidos colindantes y no pueden superar los 25 dBA en dormitorios en horario nocturno.
    • Niveles de inmisión al exterior: Por otro lado se tienen los niveles que transmiten los focos sonoros de la actividad a la vía pública, medidos a 1,5 metros del perímetro de la actividad, y no deben superar los 45 dBA en horario nocturno y para el caso de suelo de uso residencial.
  • A la hora de certificar estos niveles para la obtención de la licencia de apertura del local la medición se lleva a cabo con el local sin público, ya que la ocupación del mismo, ya que no se puede cuantificar de manera exacta de la misma forma que una máquina o una instalación. Los efectos del público sobre la vivienda colindante u otros espacios protegidos se tienen en cuenta en la elaboración del estudio acústico previo y de obligada realización para estas actividades, donde se cuantifica su ocupación y se asigna una espectro sonoro a la misma, puediendo así diseñar un aislamiento acústico adecuado a esta ocupación. De la misma forma, todas las puertas y ventanas de que dispongan el local y la vivienda donde se lleva a cabo la evaluación deben estar cerradas para las tomas de medidas.

Estos son básicamente los parámetros de cumplimiento normalmente exigidos por las administraciones, existiendo además un límite de vibraciones cuya medición no está muy extendida ni solicitada en este tipo de establicimientos, y que quedan relegadas en la práctica a infraestructuras más concretas o instalaciones especialmente ruidosas y con alto grado de vibración.

A partir de estos parámetros, queda por analizar qué ocurre con los establecimientos cuya licencia de apertura es anterior a la entrada del vigor del Decreto 6/2012. En este caso, en la disposición transitoria quinta del Decreto referente a “Requisitos mínimos de aislamiento para actividad existentes” se dice que el aislamiento acústico de las actividades existentes será el necesario para asegurar el cumplimiento de los valores límite de transmisión al interior de las edificaciones y de los valores límite de inmisión al área de sensibilidad acústica correspondiente. Esto quiere decir que, aquellas actividades que dispusieran de licencia con anterioridad a 2012, o cuya solicitud se hubiera llevado a cabo antes de dicha fecha únicamente deberá demostrar que cumple los 25 dBA en horario nocturno a la vivienda superior y los 45 dBA al ambiente exterior igualmente en horario nocturno y en suelo de uso residencial. Para ello el Decreto daba un plazo de 3 años, lo que quiere decir que a partir de 2016, todas las actividades deben ya estar adaptadas a este Decreto 6/2012 y contar con el certificado de cumplimiento de los niveles citados.

A este respecto son muchas las administraciones que han ido exigiendo esta adaptación, en especial a aquellos establecimientos que han recibido quejas o denuncias derivadas de ruidos molestos.

Esperemos que esta aclaración sirva para resolver las dudas más comunes acerca de las exigencias en materia de acústica que presentan de forma básica los bares y restaurantes sin música.

Como siempre, quedamos a vuestra disposición para resolver aquellas dudas que se planteen.

www.js-acustica.es



Introducción

Acústica Posted on 09 Jul, 2018 08:50:35

“Simplicity is the ultimate sophistication”


Uno de los mantras sobre los que intento desarrollar tanto mi vida personal como profesional es el de mantener todo lo que me rodea en su forma más simple, lo cual no quiere decir que no haya cosas complicadas, solo que no es necesario hacerlas más complicadas de lo que son.

Esta última afirmación es perfectamente aplicable al mundo de la acústica desde mi forma de entenderlo. El profesional del sector de la construcción o la edificación en general aún ve la acústica como la “partida prescindible”, ya que supone invertir recursos en conseguir un resultado que el cliente percibirá como subjetivo y que, según el caso, puede que ni llegue a darle valor. Por lo tanto, ¿para qué dotar de recursos a una partida que no aporta valor al cliente?

No es fácil expresar una respuesta contundente y breve a esta pregunta que tantas veces se ha escuchado, camuflada en forma de negativas a presupuestos o en distintas palabras (“esto es muy caro para lo que es”). Quizá la mejor respuesta sean las quejas posteriores de los usuarios de viviendas, actividades o espacios exteriores que llaman para solucionar problemas de ruidos con vecinos, maquinarias, golpes, música alta, tacones, sillas, puertas, y un largo etcétera.

A este respecto, una de las carencias que nos solemos encontrar en la mayoría de proyectos que salen adelante hoy día para nuevas edificaciones destinadas tanto a viviendas como a actividades es un análisis de las cualidades acústicas de que dispondrán los mismos. Esto ocurre igualmente (y de forma más grave dada la implicación normativa) para actividades de toda índole. Si bien es cierto que, por prescripción normativa, se suele incluir algún tipo de documentación relativa al cumplimiento de los aislamientos mínimos (en el caso de edificación, en respuesta al Código Técnico de la Edificación), en la mayoría de casos, nuestra intervención comienza bien entrada la ejecución de estos proyectos.

Esto limita en gran medida la intervención del asesoramiento acústico, ya que en la mayoría de los casos solo se puede “remendar” lo existente para intentar conseguir los objetivos planteados desde el punto de vista acústico.

Un ejemplo claro de esta circunstancia es la ubicación de maquinaria (aire acondicionado, climatización, ventilación, etc), la cual está sujeta en casi todos los casos al cumplimiento normativo, ya sea por ordenanza municipal, normativa autonómica o estatal. La ubicación de estas instalaciones viene condicionada por espacio libre que haya en zonas de cubierta o exteriores o por concepto de minimización de conducciones. Es a posteriori cuando surge la necesidad de que esta maquinaria no produzca en el ambiente exterior o en viviendas colindantes un nivel de presión sonora determinado, quedando por tanto condicionada nuestra intervención a una ubicación preestablecida.

A raíz de estas circunstancias, que acontecen durante la ejecución de los proyectos de edificación y actividades, es cuando la acústica gana “adeptos”, ya que cualquier agente del mundo de la construcción comienza a darle importancia una vez que se ha topado con algún incumplimiento, queja vecinal o similar. Son errores (u omisiones) que se cometen una sola vez, y de nuevo, la pregunta que se planteaba al inicio quedaría respondida sin necesidad de respuesta.

No me cabe duda de que hoy día el nivel de ruido al que estamos expuestos es un indicador de bienestar, que cuando no se tiene en cuenta puede llegar a generar trastornos psicológicos, disputas entre vecinos, dueños de actividades y denuncias con difícil resolución en el corto plazo.

Uno de los principales retos que me planteo en esta nueva etapa es la de dar difusión al sector de la acústica en el que desarrollo mi carrera profesional, aportando así mi granito de arena en contribuir a mejorar el bienestar de mi entorno.

Jesús Santos